La Deuda Pública Nacional debe analizarse y apreciar desde distintos parámetros que se encuentran en relación a los indicadores con que se contraponga.
En tal sentido, el “peso” de la deuda respecto al PBI, a septiembre de 2017, ascendía al 53,4%; en relación a las exportaciones (en divisas) en el mismo mes representaba el 293,1%; en tanto los intereses sobre el PBI eran del 2,6% en el mismo período.
En ese orden, vale citar que la relación reservas/PBI era en 2011 del 231,9%, mientras que en el mes referido representó el 420%.
Más allá de los resultados de los ratios descriptos y en línea con las críticas de algunos especialistas respecto a su relevancia real, tomaremos la incidencia de la deuda con indicadores que consideramos más significativos.
De acuerdo con esto, pondremos el ojo sobre la relación de los servicios totales de la deuda (intereses + capital) sobre los ingresos tributarios corrientes cuyo resultado es de 61,6%, lo que implica que el Estado tendría que aplicar más de la mitad de sus recursos corrientes solamente al pago de intereses de la Deuda. Este dato, per se es preocupante, sin embargo, se debe tener en cuenta que los gobiernos no pagan la totalidad de los intereses de una sola vez, sino que los refinancian al mismo tiempo que vuelven a contraer más deuda.
No obstante, y teniendo en cuenta las salvedades expuestas, el compromiso de los ingresos tributarios respecto a la Deuda Pública Nacional prende una alarma y la sostenibilidad de la deuda contraída está ligada a un crecimiento sostenido de la economía al ritmo del presupuesto, que hoy en día ronda el 3,5% anual, durante varios años. Objetivo que se intuye demasiado ambicioso.
Finalmente, lo que se ve más viable respecto del peso de la Deuda sobre la economía argentina es un alargamiento de los plazos de los vencimientos, hecho que daría un poco de respiro a las arcas públicas.
*Fuente B.C.R.A.
En tal sentido, el “peso” de la deuda respecto al PBI, a septiembre de 2017, ascendía al 53,4%; en relación a las exportaciones (en divisas) en el mismo mes representaba el 293,1%; en tanto los intereses sobre el PBI eran del 2,6% en el mismo período.
En ese orden, vale citar que la relación reservas/PBI era en 2011 del 231,9%, mientras que en el mes referido representó el 420%.
Más allá de los resultados de los ratios descriptos y en línea con las críticas de algunos especialistas respecto a su relevancia real, tomaremos la incidencia de la deuda con indicadores que consideramos más significativos.
De acuerdo con esto, pondremos el ojo sobre la relación de los servicios totales de la deuda (intereses + capital) sobre los ingresos tributarios corrientes cuyo resultado es de 61,6%, lo que implica que el Estado tendría que aplicar más de la mitad de sus recursos corrientes solamente al pago de intereses de la Deuda. Este dato, per se es preocupante, sin embargo, se debe tener en cuenta que los gobiernos no pagan la totalidad de los intereses de una sola vez, sino que los refinancian al mismo tiempo que vuelven a contraer más deuda.
No obstante, y teniendo en cuenta las salvedades expuestas, el compromiso de los ingresos tributarios respecto a la Deuda Pública Nacional prende una alarma y la sostenibilidad de la deuda contraída está ligada a un crecimiento sostenido de la economía al ritmo del presupuesto, que hoy en día ronda el 3,5% anual, durante varios años. Objetivo que se intuye demasiado ambicioso.
Finalmente, lo que se ve más viable respecto del peso de la Deuda sobre la economía argentina es un alargamiento de los plazos de los vencimientos, hecho que daría un poco de respiro a las arcas públicas.
*Fuente B.C.R.A.

Comentarios
Publicar un comentario